¿ME ACOMPAÑAS?

Llevo
fuentes dentro

desesperadas
por brotar,

por
ser río,

por
hender tierra y rocas

y
llevar limos fértiles

monte
abajo.

Llevo
silencios viejos dentro,

ávidos
de aire virgen,

de
hojas en blanco,

de
voces prestadas

y
cavidades resonantes.

¿Vendrás
conmigo

a
ser estuario, playa,

libro,
grito, amor en fin?

EL MÚSICO Y EL OLVIDO

cosechadesoledades:

Hoy quería escribir
versos inspirados y duraderos,
pero solo soy capaz
de hozar en lo pretencioso

de palabras que son
más grandes que mis espaldas,
cantante de verbenas
que perpetra versiones
más o menos infames
de viejos éxitos ajenos,

sin técnica ni facultades,
pero con entusiasmo,
vejando lirismos prestados
desde mi atrevida ignorancia.

Feliz e irresponsable
del lastre que suelto
con alivio onanista
y dispuesto a dar,
sin el menor rubor,
un bis nunca solicitado.

PALIMPSESTO.

Las cicatrices son el texto
De trazo grueso, cursivo,
Con que el mundo redacta tu historia
En el folio en blanco, al principio,
Que es tu piel.
Podrás tatuarla, intentando ocultar
Lo que has sido,
Tal y como un un vándalo
Garabatea sobre un Goya,
Pero no será más que una rebeldía adolescente,
Dolor antiguo redecorado
O, como diría Roy Batty,
“…Como lágrimas en la lluvia…”

BLINDAJE.

Ando envuelto en
pequeñas tristezas

que acopio,
amontono y celo.

Me froto en
ellas

intentando
impregnarme de su aroma,

hacer de ellas
armadura

y defenderme de
otras,

estas
gigantescas,

que rondan
cerca, en la noche.

CIUDAD TRES.

En mi ciudad ya
no hay palomares

ni calles sin
asfalto.

Ya no hay
adoquines

ni tilos en la
avenida.

Ya no quedan
mujeres que vendan

huevos por las
calles

ni ancianos
vendedores

de gavillas de
espárragos silvestres.

Los niños no
juegan en las calles

que fueron
colonizadas

por paseantes de
perro.

Mi ciudad lleva
mal la madurez.