LOS HOMBRES Y LA SAL.

El
género masculino

así,
en general,

no
acaba de pillar el tranquillo

a
la sal y lo que implica.


Ni
a la sal de los ojos

(que
llueven mar)


Ni
a la sal de la piel

(que
es más que sudor)


Ni
a la sal de la memoria

(que
escuece en el recuerdo)


Así
que empecemos, pues,

por
la sal de la risa.


Esto
solo puede ir a mejor.

COMUNIDAD DE BIENES.

Con
el desasosiego de lo onírico

caminas
ante mi, distante.

Vuelas
cerca y lejos a la vez

ignorante
de mi presencia

absorta
y feliz en tu angustia atareada,

dándote
sin medida

tormenta
de abrazos acogedores.

Espérame,
por favor,

en
la tarde dorada

y
premiame compartiendo tu carga conmigo.

…terra levis

cosechadesoledades:

El diario de la mañana
deja cada vez menos lugar
a las noticias,
que amagan asustadas
entre obituarios,
esquelas, panegíricos
y lutos ajenos.
Los panteones de cartón
y desidia
se nos llenan de muertos anónimos
que se obstinan en negarnos
el derecho al olvido.
Su pírrica victoria
será dejarnos un leve
y culpable desasosiego
y obligarnos a cambiar de canal
para asesinarlos de nuevo,
con ensañamiento y alevosía,
por segunda y definitiva vez,
y así dormir, ellos sin sueños
y nosotros sin paz ni perdón.

MNEMOSINE 2

cosechadesoledades:

El pais de los destellos
Venía a mi cada verano
Por caminos de hierro y betún

Empujado por el levante tibio
Cuajado de arena,
Mientras jugaba en mi nariz
El aroma del salitre

Mientras jugaba en mis ojos
El sol reflejado en cuerpos tersos
Haciéndolos más bellos
Haciéndolos recuerdo

LA PLAZA (I)

cosechadesoledades:

Tienen las plazas viejas
Vida volcada en luz
Sombras sabias, hojas infinitas,
Versos de sol y viento
Trinos de niños volátiles,

Miradas de viejos
Que ven lo que yó,
Pero lo ven como fue
Cuando tenían fuerza y valor,
Sed y deseo
Y el cuerpo y la memoria
No habían desertado aún.